miércoles, 29 de mayo de 2013

QUIEN QUIERA BEBER CONMIGO

Quien quiera beber conmigo
 tiene una copa en mi mesa,
 compartirá mi alegría,
pero también mi tristeza.

 La alegría de los hombres
 que no abandonan su barca,
 aunque no abunde la pesca
 y aunque la mar esté brava.

 La tristeza por aquellos
 que al primer trueno se espantan
 y que recogen sus redes
 por una nube que pasa.

 La alegría del que quiere
 ser cabeza de manada,
 aunque abrir senda es más duro
 que andar por senda marcada.

 Y la tristeza por esos
 que se conforman y callan
 aunque les pongan al cuello
 un collar y una campana.

 La alegría del que tiene
 un solo amor y le alcanza,
 a quien entrega desnuda
 la posesión de su alma.

 La tristeza por los otros
 que siempre cambian de cama,
 creyendo llenar su vida
 consiguen sólo vaciarla.

 Quien quiera beber conmigo
 tiene una copa en mi mesa,
 compartirá mi alegría,
 pero también mi tristeza.

Alberto Cortez

sábado, 25 de mayo de 2013

Se puede vivir sin sexo


En la actualidad parece que tengamos que ser auténticos sibaritas del sexo. Muchas de las cosas que nos envuelven están sexualizadas y el mensaje que recibimos sobre nuestra sexualidad hoy en día es que tenemos que saber mucho y ser muy activos en este terreno.

La sociedad nos empuja a tener una sexualidad desenfrenada. Quien tiene pocos contactos sexuales recibe miradas de extrañez o miradas de pena. Las encuestas nos dicen que se tienen que tener un número concreto de relaciones a la semana para estar dentro de la media y no resultar extraño. Y mucho mejor si estamos por encima de la media. A los hombres (y también a las mujeres) les encanta fanfarronear sobre nuestra sexualidad. Hasta el punto que se ha convertido en un escaparate en el que mostramos y comentamos aquello que a nosotros nos conviene. Y siempre mostramos lo mejor, evidentemente (suceda lo que suceda dentro de la tienda).

Pero... ¿y aquellas personas que han decidido voluntariamente que desean vivir sin sexo? Existen. Y se hacen llamar "asexuales". Hace unos días escuché un programa de radio en donde una persona que se definía como asexual explicaba su experiencia y su vivencia de la asexualidad. Y me resultó muy interesante, aunque me dejó con ciertos interrogantes.
La Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad (Reva) dice que es asexual aquella persona que no experimenta atracción sexual
La Reva también explica que la asexualidad es la falta de orientación y deseo sexuales. Las personas asexuales no sienten atracción sexual o física hacia ninguna otra persona y no sienten deseo por el placer sexual.
Es posible que exista quien se defina como asexual porque decida no tener contacto sexual a raíz de que no le apetezca o no le guste vivir su sexualidad de manera activa. Aunque, según Masters & Johnson (que investigaron la respuesta sexual humana) los seres humanos responden de manera automática ante un estímulo sexual. Al menos físicamente. Quizás una persona asexual no reconozca su excitación sexual física (aunque en n teoría debe tenerla, fruto de una respuesta innata a un estímulo sexual) pero lo que creo que es más importante es que quizás no discrimine su excitación mental, o la rechace. O quizás no la tenga. Aunque considero que más que no tener, lo que realmente le pueda suceder a una persona asexual es que no le interese, sencillamente.

Cada uno tiene derecho a desear y a no desear lo que quiera
En una sociedad en la que parece que s enos empuje a vivir nuestra sexualidad confundiendo libertad con libertinaje (cosa que no es buena), debemos tener en cuenta que también existen personas que renuncian a la vivencia de su sexualidad. Lo que quizás me preocupa más, es que algunas de las personas que renuncian a la sexualidad suelen renunciar a cualquier contacto con otro ser humano: abrazos, carícias, etcétera, y eso sí es más alarmante. Los humanos no podemos sobrevivir sin el contacto con otro ser humano. Podemos vivir sin sexo, pero no podemos vivir sin afectividad y contacto.
De todos modos, dejadme hacer un paralelismo: conocéis a alguien que no disfrute de la comida? Alguien que solamente coma por necesidad vital? Pues imagino a una persona asexual como alguien a quien no le apasione comer y, como podemos vivir sin sexo tranquilamente, decida no mantener contacto sexual. Quien no disfruta comiendo no puede elegir no comer.

Pero si me permitís, haré una recomendación, ya que es mucho mejor comer saboreando cada bocado y tener relaciones sexuales gozando de cada momento. Os animo a buscar aquello que os hace gozar (en todos los terrenos) porque si bien es cierto que cada uno tiene derecho a desear o a no desear lo que quiera, ¿no creéis que es mucho más divertido vivir gozando que estando en una zona neutra?
http://www.elperiodico.com/es/noticias/mucho-mas-que-sexo/puede-vivir-sin-sexo-2392401


lunes, 6 de mayo de 2013

Habría 70 millones de “asexuales” en el mundo

Santa Catalina, 22/08/2012(El Pueblo en Línea)- Según informó el lunes el periódico estadounidense Medical Daily, una investigación canadiense reveló que en el mundo entero hay cerca de 70 millones de “asexuales”, es decir personas que no expresan interés heterosexual ni homosexual. Algunos especialistas han llamado a este fenómeno el “cuarto sexo”.

Anthony Bogaert, profesor asociado de la Universidad Brock en Canadá considera que la población “asexual” se divide en dos tipos: aquellos que tienen impulsos sexuales, pero no los dirigen hacia nadie, y aquellos que no sienten ningún tipo de impulso sexual en lo absoluto.
http://spanish.people.com.cn/31614/7919905.html

Según los especialistas, este tipo de personas ha existido desde hace mucho tiempo, pero nunca había llamado la suficiente atención, pues ha sido un grupo marginal en la sociedad. Con la liberación de la sociedad, el concepto de “asexualidad” ha comenzado aparecer lentamente.
El libro del profesor Anthony Bogaert, "Entendiendo la asexualidad", sostiene que un número cada vez mayor de personas se considera asexual. Él cree que los asexuales son "una población poco estudiada" que puede sentirse excluida de nuestra "cultura muy sexualizada". Dice que nuestra sociedad "debe poner sus expectativas en ambos la gente sexual y la asexual, pero en particular en la gente asexual".
Bogaert, profesor asociado en la Universidad Brock, en Canadá, define la asexualidad como una total falta de atracción sexual. "Hay dos formas: las personas que tienen algún nivel de deseo sexual, pero no dirigen ese impulso hacia los demás (se masturban), y otras personas que no tienen deseo sexual en absoluto".

La primera conferencia no-académica para abordar la asexualidad se llevó a cabo en la Universidad de Southbank, Londres, el mes pasado. Michael Doré, organizador de la conferencia World Pride (Orgullo Mundial), dijo: "Queremos que se reconozca la asexualidad como una orientación sexual válida, en lugar de un trastorno o algo que la gente tiene que ocultar".

El término asexual se hizo popular en 2001, cuando David Jay lanzó el sitio web "Visibilidad Asexualidad y Red de Educación". o Aven. En la actualidad tiene más de 50.000 miembros en todo el mundo.

http://aporrea.org/actualidad/n212475.html

lunes, 29 de abril de 2013

Asexuales, el nuevo colectivo que reclama por sus derechos


Los asexuales, que representarían el 1% de la población en el mundo, comienzan a organizarse en Internet. Se agrupan en la Asociación para la visibilidad de los asexuales (AVA), que lucha por los derechos de quienes no tienen ni están interesados en el sexo. Se sienten discriminados.

 Julián no ha experimentado jamás deseo o atracción física, ni por su novia, ni tampoco por hombres, al igual que todos los "asexuados", que han decidido salir de la sombra en Francia, país conocido por celebrar el amor y la seducción y por ser la patria de los "french lovers". 


"Comprendí que era asexuado mirando una noche un programa de televisión", explicó este ingeniero informático de 27 años, quien antes sentía que su ausencia de interés por el sexo no era del todo "normal", pero tendía a reprimir ese sentimiento.

Julián hacía el amor con su novia, pero lo hacía sobre todo por ella, para darle placer, y no llevado por sus deseos, pulsiones o fantasmas, reconoció.

Después de haber comprendido que no tenía pulsiones sexuales ni ganas de tener una vida erótica, Julián navegó en la red, en algunos foros especializados sobre este tema, y halló a otra joven, asexual como él, con quien comparte una relación feliz...y casta.

Los asexuales, que representarían según estimaciones 1% de la población en el mundo, comienzan a organizarse en Francia, donde celebrarán este viernes una jornada para dar a conocer sus diferencias.

"La sociedad presenta el sexo como una obligación", analizó el vicepresidente de la Asociación para la visibilidad de los asexuales (AVA, por sus siglas en ingés), que se identifica sólo como Paul.

Lo opuesto, la ausencia de vida erótica, es considerada como una especie de tara, lamentó el vicepresidente de AVA.

"Ser asexuado es una forma de sexualidad. Forma parte de la diversidad de las sexualidades humanas y es mucho más importante reconocer su existencia que tratar de criticarla", subrayó el analista.

Lo cierto es que no es fácil vivir esta diferencia de orientación sexual en una sociedad donde las relaciones sexuales son consideradas una de las claves del bienestar y desarrollo personal, recalcó.

Hace dos años, una conocida periodista parisina, Sophie Fontanel, contó que había cesado de hacer el amor, en una novela titulada "L'Envie" (Las ganas).

El libro provocó críticas y le valió reproches a su autora de que no amaba a los hombres, y que estaba deprimida.

La novela se vendió bien, hasta 1.000 ejemplares diarios. Y muchas lectoras le agradecieron haber puesto en palabras su propia ausencia de deseo.

Aseguran que tienen una vida complicada
La falta de deseo sexual genera complicaciones y problemas a los asexuales en sus relaciones con gente que sí tienen ganas de disfrutar del sexo, reconocen asexuales.

"Conocí a una mujer hace cinco meses y me enamoré de ella (...) pero no siento ningún deseo sexual y siento que ella está tomando sus distancias, aunque le es difícil porque me ama profundamente", escribió un hombre bajo de forma anónima en un sitio en internet (www.asexuality.org).

"¡Qué sufrimiento, lloro de rabia!", expresó el hombre que se presentó como Empático de Lyon, una ciudad del centroeste de Francia.

Según el vicepresidente de AVA, muchos asexuales forman pareja con otros como ellos.
En el 2004, un profesor canadiense de Brock University, Anthony Bogaert, estimó que los asexuales representan 1% de la población.

Y la Comunidad de visibilidad y educación asexual (Asexual Visibility and Education Network - AVEN), fundada en 2001 por el estadounidense David Jay, indica que tiene 70.000 miembros en el mundo.

Bogaert estima también que esta comunidad sufre discriminaciones. "El promedio de los heterosexuales siente por ellos menos consideración que hacia los gays y lesbianas", señaló.

El término de asexuales empezó a ser conocido a fines de los años 90, gracias a internet y sus foros especializados.
En 2010, se celebró en Estados Unidos una semana dedicada a los asexuales, con acciones de sensibilización.
http://www.losandes.com.ar/notas/2013/4/26/gays-transexuales-asexuales-nuevo-colectivo-reclama-derechos-710792.asp

lunes, 22 de abril de 2013

Entrevista con Isabel Gemio


  • Psicología: ¿Se puede vivir sin sexo?

    Nuestra psicóloga María Jesús Álava Reyes nos dice que hay muchas maneras de renunciar al sexo. Asegura que hay que distinguir entre lo que sería un comportamiento asexual (de personas que no quieren saber nada) con un deseo sexual inhibido de alguna forma, que puede ocurrir en determinadas fases o momentos de la vida.
    Pincha en la radio


    Programa "Te doy mi palabra" de Onda Cero. Domingo 21 de abril 2013.


sábado, 20 de abril de 2013

'S=EX2' La ciencia y El sexo

Pere Estupinyá se basa en los testimonios de asexuales, fetichistas, mujeres multiorgásmicas, anorgásmicas o intersexuales para su última obra.
Una aproximación al sexo innovadora y original que revolucionará nuestra mente y quizá también nuestro comportamiento.
Es el libro más riguroso, ameno, y completo que un autor haya escrito nunca sobre el fascinante estudio científico de la sexualidad humana.
Pere Estupinyà, el ladrón de cerebros, se sumerge en una novedosa investigación científica y para ello participa en un estudio de la Rutgers University sobre disfunción eréctil y el orgasmo masculino, visita centros de referencia como el prestigioso Instituto Kinsey, se infiltra en clínicas de medicina sexual, acude a los mayores congresos internacionales de sexología, y entrevista a fisiólogos, psicólogos, antropólogos, terapeutas, sociólogos, biólogos evolutivos y neurocientíficos expertos en sexualidad.
Pero también habla directamente con asexuales, fetichistas, mujeres multiorgásmicas, anorgásmicas, intersexuales, pasa una noche en un club de swingers de Nueva York, participa en eventos sadomasoquistas, aprende técnicas de tantra, habla con actores porno, y acude a talleres donde una mujer enseña a tener orgasmos con la respiración y la mente.
Todo esto acompañado de una revisión exhaustiva de bibliografía científica donde encuentra valiosos estudios sobre los procesos inconscientes de la atracción, la conexión entre mente y genitales, el sexo online, la desinhibición, la diferencia entre orientación e identidad sexual, nuestra naturalezapolígama versus la monógama, la relación entre el placer y el dolor, las disfunciones sexuales más frecuentes, e infinidad de anécdotas históricas, consejos prácticos, reflexiones profundas, y respuestas a qué nos ocurre cuando estamos disfrutando de la actividad que más nos interesa, pero que paradójicamente la ciencia tiene más reparos en explorar.
En definitiva, una innovadora y original aproximación al sexo que revolucionará nuestra mente y quizá nuestro comportamiento.
Pere Estupinyà es químico y bioquímico. Abandonó su doctorado en genética para dedicarse a la difusión del conocimiento científico.
Ha sido Knight Science Journalism Fellow en el MIT y ha trabajado en los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, y como consultor en la Organización de Estados Americanos y el Banco Interamericano de Desarrollo.
También ha sido editor del programa Redes de TVE y ha escrito en diferentes medios de comunicación. Es un omnívoro de la ciencia, y no pierde ocasión de robar cerebros científicos con el objetivo de difundir su preciado contenido.
Es autor de 'El ladrón de cerebros (Debate, 2010). Actualmente reside en Nueva York. Pere Estupinyà, autor de 'S=X2. La ciencia del sexo' (Debate, 2013).
http://www.periodistadigital.com/ocio-y-cultura/libros/2013/04/09/pere-estupinya-desvela-ciencia-del-sexo-redes-mente-comportamiento.shtml

jueves, 11 de abril de 2013

El creciente fenómeno de la asexualidad se cobija en internet

Decenas de miles de personas «sanas pero que prefieren vivir sin sexo» se citan en páginas especializadas que se multiplican.
«Soy asexual y me va fenomenal» decía un personaje televisivo de la España de los años 90 en el show de Pepe Navarro. La broma se ha convertido en veras una década después. El fenómeno de la asexualidad, que como casi todos nació en Estados Unidos, agrupa a un creciente número de personas que buscan cobijo en internet por sentirse «bichos raros», incomprendidos que sólo hallarán burlas o censuras si hacen pública su condición.
 Geri Rich Jones es la fundadora de la Sociedad Asexual Americana, uno de los grupos pioneros que ha encontrado ya hasta una veintena de réplicas en internet, tanto en Estados Unidos como en Europa.
 Para explicar el fenómeno, es fundamental aclarar qué significa la asexualidad. Expertos como el británico Phillip Hodson o la española Pilar Cristóbal lo han abordado durante años. Su trabajo, y el de otros seis colegas, lo han definido en trabajos publicados en el último lustro. Consiste en la falta de interés por el sexo sin que medie ninguna enfermedad. Son personas para las que el sexo no es una prioridad ni una necesidad, aunque pueden mantener relaciones satisfactorias. Simplemente, pa-san. No tienen contactos íntimos o los viven de forma muy esporádica. No se consideran enfermos, no quieren ayuda ni tratamiento. Pueden mantener relaciones «sentimentales» y se declaran «más felices». No asumen castidad ni abstinencia, puesto que pueden romper su condición cuando quieran. No sienten ningún compromiso personal. Es una preferencia.
 Los asexuales no sufren dolor ni disfunción, ni una ausencia patológica de deseo, ni trauma. Tan sólo ignoran de forma voluntaria su faceta sexual. Esta condición puede darse, por igual, en heterosexuales y homosexuales.
 Todos los trabajos publicados en los últimos años coinciden en señalar que un 3% de la población es asexual y que esa proporción ha existido siempre. Incluso, hay listado de célebres asexuales como Isaac Newton, Hans Christian Andersen o Kafka, quienes en vida manifestaron su inapetencia sin que conste ninguna enfermedad.
 Si los datos de los expertos son rigurosos, más de un millón de españoles sería asexual. Estas personas se sienten «presionadas u obligadas» por los omnipresentes mensajes eróticos que dicen recibir de la publicidad, los medios de comunicación, las artes y, en general, la sociedad.
 Para eludir esta situación, se refugian en internet. Sólo la Red de Visibilidad Asexual (una de las páginas especializadas en español), recibe más de 40.000 visitas diarias. En ellas se leen mensajes como «me dicen que soy un aburrido, un viejo, un enfermo... pero yo me encuentro estupendamente. Ya no lo cuento más. Nunca. A nadie». Al menos, de viva voz.
http://www.lavozdigital.es/cadiz/20080523/sociedad/creciente-fenomeno-asexualidad-cobija-20080523.html