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miércoles, 6 de febrero de 2013

La asexualidad humana

La asexualidad completa el esquema de la sexualidad humana. Exiten personas que les atrae ambos sexos, el sexo contrario y el mismo sexo. Los asexuales no sienten atracción por ningún sexo.

La diversidad en la orientación sexual humana hasta ahora abarcaba a los heterosexuales, homosexuales y bisexuales. Es decir, individuos que les atrae el sexo opuesto, individuos a quienes les gustan el mismo sexo y aquellos individuos que les gustan ambos sexos, respectivamente. Sin embargo, resulta ilógico pensar que entre 7 mil millones de personas que hay en este mundo, la cuarta opción no existiera. La cuarta opción se denomina asexuales.
 Un asexual es una persona que no experimenta atracción sexual. La asexualidad en su sentido más amplio es el estado de una persona que no siente o experimenta atracción sexual hacia ninguna otra persona. La asexualidad también ha sido definida como un desinterés por el sexo o como la falta o ausencia de una orientación sexual, de ahí el colocar una "A" delante de sexualidad. El término surgió tras un estudio realizado en 2004 por Anthony Bogaert, Profesor de Ciencias de la Salud Comunitaria y Psicología en la Universidad de Brock, Canadá cuando realizaba la siguiente pregunta a un grupo de personas: 
 ¿Hacia quién te sientes sexualmente atraído/atraída?:
 a) Sexualmente atraído/atraída por hombres
 b) Sexualmente atraído/atraída por mujeres 
 c) Sexualmente atraído/atraída por ambos
 d) Sexualmente atraído/atraída por ninguno 
 En esa oportunidad, y en muchas otras realizadas en el tiempo en diferentes partes del mundo, se estimó que entre un un 3% y 7% de la población (entre 210 y 490 millones de personas) no se habían sentido sexualmente atraídos por ningún sexo, pero apenas un 1% lo sabía. La asexualidad es un fenómeno poco reconocido por el gran público y a menudo por las propias personas que lo son. En un mundo obsesionado con el sexo, los asexuales llevan una vida normal. 
 La asexualidad a diferencia de la abstinencia sexual y el celibato, en las que existe capacidad de elección bien por creencias personales o religiosas, es una orientación sexual, es una parte intrínseca de las personas, que a diferencia de las prácticas sexuales que se puedan tener es algo persistente y no de elección propia. A pesar de la falta de atracción sexual existe una amplia diversidad de personas en la comunidad asexual, cada persona asexual experimenta las relaciones, la atracción y la excitación de forma diferente. Existen también asexuales que tienen relaciones sexuales a pesar de no experimentar atracción sexual. Las razones para esto pueden ser varias, como el deseo de satisfacer a sus parejas en una relación íntima o querer tener hijos. Muchas personas asexuales se muestran socialmente muy activas y cultivan un gran grupo de amigos que sepan comprenderles y apoyarles. Las personas asexuales tienden a crear un lazo afectivo hacia su pareja (si la tienen), aunque éste no implique el sexo de por medio. Algunos asexuales incluso se involucran sentimentalmente con otras personas, pese a que la barrera de amistad y relación no queda definida muy claramente y puede resultar ambigua. 
 La asexualidad, que no comenzó a ser reconocida como una orientación sexual hasta hace poco, ha atraído el interés de la comunidad científica y un creciente número de estudios sobre todo en los campos de la sociología y la psicología. Algunos investigadores también cuestionan el hecho de que la asexualidad sea una orientación sexual.
 El principal rasgo distintivo de la asexualidad, con el que prácticamente todos están de acuerdo, es la falta de atracción sexual hacia otro ser humano. Es importante el énfasis en atracción, ya que no es extraordinario que los asexuales tengan sexo. En ocasiones, algunos asexuales pueden tener sexo por el simple placer de su práctica o por complacer a su pareja, sin atraccioón física. También hay asexuales que se sienten incómodos con el contacto físico en cualquiera de sus formas, como besos o abrazos.
 “No hay aún una base científica que indique si la asexualidad es una enfermedad que deba tratarse. Muchas de estas personas no tienen impulso sexual, pero muchas otras sí lo tienen sólo que no se despierta ante el contacto íntimo. Hay que saber cuál es la situación de cada individuo para saber si se trata de una disfunción o de un deseo de mantenerse al margen lo cual a mí me resulta absolutamente válido”, explica el sexólogo español Juan Luis Rivera. 
 Desde la aparición de Internet las personas asexuales se han ido reuniendo en distintos sitios y redes sociales, desde donde se dan a conocer al mundo, explican sus tendencias, dejan de ser tachados de extraños y, lo más difícil, hacer ver que el problema de la asexualidad es convencer a la gente de que no hay ningún problema. El sitio más conocido y más prolífico de ellos es AVEN (Asexual Visibility and Education Network), fundado en 2001. También cuenta con una versión en Español, Red para la Visibilidad y la Educación de la Asexualidad. Las reivindicaciones de los asexuales recuerdan al movimiento gay de los años 70. Un grupo de gente “rara” que no encajaba en ningún estereotipo de la época y que empieza a declarar sus preferencias y a sentirse orgulloso de ellas. Algunos incluso ven más difícil conseguir que las explicaciones de un asexual sean tan bien comprendidas como lo son ya las de los homosexuales.
 Lo cierto es que el movimiento existe y ya ha empezado a hacerse escuchar. Sus protagonistas quieren encontrar gente como ellos con los que formar una pareja, pero desean que el amor y la relación no se canalice en la cama. Pero ¿es posible una pareja sin sexo? 
 El amor sin sexo no es algo habitual, pero es posible si se negocia y se tienen en cuenta los deseos de ambos y si los dos coinciden en los sentimientos, no hay problema. Nadie puede afirmar que el no tener sexo es síntoma de enfermedad. Sin embargo, algunas personas asexuales al tolerar el sexo, pueden establecer relaciones de pareja, aunque posiblemente conflictivas. Los asexuales que desean relaciones románticas se encuentran en una postura difícil, ya que la mayoría de la gente no es asexual. Aunque estos personas sean capaces de tolerar el tener relaciones sexuales con sus compañeros no asexuales, estos últimos pueden sentirse psicológicamente afectados al ver que son incapaces de resultarles sexualmente atractivos a su pareja, haciendo difícil la existencia de un romance a largo plazo. A menudo la pareja se siente frustrada por el bajo deseo sexual mostrado y por la escasa actividad sexual. Por lo que el éxito o fracaso de la unión depende de las necesidades del otro, en la relación. 
 Ser asexual no tiene nada que ver son el celibato o la castidad, las dos últimas son elecciones, la primera no. En general, los asexuales no tienen una visión relativa al sexo mejor o peor que cualquier otra persona, no es un asunto de moral, es sencillamente su condición sexual. Es importante recalcar que no es un enfermedad ni física ni psicológica. Las personas asexuales pueden llevar vidas normales y felices, sólo las presiones sociales y/o el desconocimiento pueden provocarles sufrimiento. Muchos asexuales han tenido parejas que fueron “idóneas” en su momento, a veces hasta se casan y son felices de por vida, y aún así no han tenido deseo alguno de practicar sexo con ellas y si lo practican es sólo por el placer que da, pero sin atracción física.
 Debido a la incompresión de la sociedad, los asexuales también pueden desarrollar problemas de autoestima al verse incapaces de empezar o mantener una relación de pareja, sin saber la causa. La sociedad actual le da un gran valor a un individuo por sus relaciones románticas y características (cantidad, duración, etc.). Ya sea debido a ser arrománticos y carecer por completo de interés en tener pareja, o por los posibles roces e incomodidades que ocurren cuando una parte sexual espera relaciones íntimas y la otra no; los asexuales no tienen precisamente un gran éxito en el campo amoroso (especialmente si no saben que lo son y no pueden explicárselo a su pareja), lo cual repercute en que muchos sufran problemas de identidad sexual.
 Un estudio realizado por el Kinsey Institute, señala que los asexuales parecen caracterizarse por su poca excitación y bajo deseo sexual, más que por unos escasos niveles de conducta sexual o por un alto grado de inhibición. por lo que el origen de la asexualidad no son ni maltratos, ni abusos; no existe ningún acontecimiento traumático común en el pasado de los asexuales. No está claro, se acepta que la mayoría sencillamente nacen así. La sexualidad humana es más compleja de lo que se piensa.
 Hay quienes opinan que las relaciones sexuales son fundamentales en la vida humana, es lo más común. Nótese que uso la palabra "común" y no la palabra "normal". Esta inclinación natural es una opción más en la diversidad. A muchos nos parece fabuloso, a otros quizás le parece criticable. Lo cierto es que al ser diferentes, pensar diferente y sentir diferente, estamos explorando nuestros propios liímites, para ampliarlos diariamente con contactos sociales distintos, pero igualmente cálidos, llenos de amor, de respeto y atención. Bienvenidos sean todos. 
Compilado por el equipo de Barinas.net.ve El Hogar Virtual de la Familia de Barinas. 
 Referencias
 Texto
http://es.wikipedia.org/wiki/Asexualidad
http://suite101.net/article/asexuales-la-sexualidad-desconocida-a29382#axzz2IvIjRZA5 http://www.enplenitud.com/-existe-la-asexualidad.html http://anodis.com/nota/8032.asp Imagen http://www.compartiendomiopinion.com/2012/05/crece-el-numero-de-casos-de-asexualidad.html
http://www.barinas.net.ve/index.php?p=news&id=2256&titulo=La_asexualidad_humana.

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