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miércoles, 4 de junio de 2014

Anorexia sexual

El sexo es una de las actividades humanas más naturales, se encuentra dentro del código genético como una forma de supervivencia, sirve como herramienta de conocimiento personal y se practica a placer por millones de personas en el mundo; pero, no todas sienten deseos de hacerlo.
Desde la década de los setenta, se comenzaron a realizar estudios en Europa y Estados Unidos sobre un sector de la población que poco a poco comenzaba a hacerse más notorio: aquéllos que padecían anorexia en su sexualidad.
Así se definió a la condición en la que las personas dejan de sentir deseo sexual o no lo desarrollan al igual que los demás. Asimismo, casi siempre llegan a sentir rechazo hacia cualquier tipo de contacto de tipo carnal.
De esta forma, el término «anorexia», que técnica y etimológicamente se define como “falta de apetito o deseo”, no sólo se aplicó en personas con pérdida o ausencia de apetito alimenticio, sino que también se adecuó a quienes tenían los mismos síntomas en el plano sexual.
NO ES ASEXUALIDAD
Gran parte de los especialistas coinciden en que el diagnóstico de la anorexia sexual no es sencillo, pues frecuentemente se le confunde con otros padecimientos físicos o psicológicos, que en realidad forman parte del cuadro de síntomas.
También es necesario aclarar que la anorexia sexual es diferente a estados como el celibato o la asexualidad, pues en el primer caso se trata de una determinación consciente (ya sea por cuestiones morales, religiosas o personales) y en el segundo de una orientación, esto según aclaran terapeutas y médicos especialistas.
Existen algunos puntos básicos que las personas sexualmente anoréxicas manifiestan normalmente, tales como un temor aparentemente inexplicable al contacto íntimo, distorsiones graves sobre el propio cuerpo y evasiones constantes a cualquier tema relacionado con la posibilidad de la intimidad, tanto en círculos sociales como en el plano de las parejas.
“Es un tema relativamente nuevo. En el ámbito profesional, sabemos que es más común de lo que se pensaba antes, y que se tiene que abordar el problema de una forma integral, es decir, valorar los aspectos de salud, antecedentes familiares y hasta la situación sentimental con la pareja. Todo eso nos podría brindar un diagnóstico más certero”, asegura el psicólogo Francisco Méndez.
El especialista indica que actualmente la anorexia sexual o «apatía sexual» (conocida popularmente), afecta a por lo menos el treinta por ciento de las mujeres del mundo en algún momento de sus vidas, mientras que en el caso de los hombres, la cifra ronda entre el quince y veinte por ciento.
En gran parte de los casos, el fenómeno se manifiesta en diversas edades sin algún patrón en específico, sin embargo, los rangos todavía son tema de discusión entre la comunidad médica y psicológica de todo el mundo.
‘QUIERO ESTAR SOLO’
Los motivos por los que este singular padecimiento aparece entre las personas, también son objeto de estudio desde hace varios años. No obstante, se sabe que entre los factores que favorecen su generación, se encuentran los episodios sexuales violentos, relaciones sentimentales negativas, traumas familiares e incluso aspectos como el entorno social.
Quien padece de anorexia sexual opta por evitar los encuentros sexuales a toda costa, poniendo pretextos a la pareja, cambiando de habitación o hasta adoptando una actitud defensiva si es que se trata de penetrar en el espacio personal. Es preciso recordar que los afectados tendrán en la mayoría de los casos una mentalidad cerrada e inflexible.
También, se tiende a descuidar el aspecto personal de manera intencional, se evita el aseo diario y las salidas a sitios públicos se vuelven menos frecuentes, esto por temor a que alguna nueva persona pueda mostrar interés en acercarse y entablar nuevas relaciones. Al final siempre se buscará la soledad.
Las pláticas, chistes o hasta anuncios comerciales de contenido sexual, por mínimos que sean, representarán un ataque contra el estado de ánimo del anoréxico sexual: el entorno ejercerá de esta forma una presión importante.
“Los efectos de este padecimiento son tan reales que, en el caso de las mujeres, la penetración se vuelve casi imposible, causa dolor y molestia; hasta los besos son vistos con repulsión. En el caso de los hombres, los nervios y el miedo se hacen presentes de una manera fuerte; simplemente no hay deseo sexual, no existe”, asegura Francisco Méndez.
¿SOLUCIONES?
Una vez que se ha identificado algún síntoma de la anorexia sexual en algún familiar, se le debe de canalizar con un especialista cuanto antes, pues el rechazo social y la presión del mismo padecimiento, pueden hacer más graves algunos aspectos como la depresión o la ansiedad, generando mayores complicaciones.
Romper los círculos de tensión con meditaciones, retiros espirituales, viajes de vacaciones o terapias alternativas, pueden servir como auxiliares al tratamiento profesional de la anorexia sexual en casos moderados, pero cuando la persona ha sido abusada y cuenta con traumas importantes, será solamente una terapia médica o psicológica la que pueda apoyar a la persona afectada.
Más allá del papel de la familia, la pareja y las amistades, la voluntad propia de terminar con la anorexia sexual será determinante en el proceso de terapia, aunque una “cura total e inmediata” sea imposible, sí existen maneras de recobrar la calidad de vida y recuperar gran parte del deseo perdido a la hora de ir a la cama y tratar de tener intimidad.
Fuente: www.elsiglodedurango.com.mx
http://eju.tv/2014/05/anorexia-sexual/

4 comentarios:

Anónimo dijo...

o sea que la asexualidad es, en definitiva "anorexia sexual", vaya! eso si que es muy ofensivo, sobretodo porque lo tratan como enfermedad, es como buscarle una novia buena a un homosexual para curarlo, o algo igual de retorcido.
Si no se quiere pareja pues que los familiares lleven al "loquito" a terapia lo más rápido posible antes de que se deprima y se corte las venas por la ansiedad, pseudo científicos los del artículo, la verdad....

Lucía dijo...

Querido amigo/a, lee otra vez el artículo porque dice claramente que No se debe confundir anorexia sexual con otras cosas, entre ellas la asexualidad.

Fernando G. Ruiz dijo...

Hay una delgada línea pero la diferencia es muy notable respecto a la asexualidad. Gran artículo.

Lucía dijo...

Sí Fernando, piensa que la anorexia sexual es la falta de apetito sexual y no es eso lo que nos pasa a los asexuales. Un asexual puede tener un apetito perfectamente normal por el sexo pero no lo satisface con otra persona, generalmente, porque no sentimos atracción por los demás. Ese es nuestro pequeño handicap y es básicamente eso lo que nos diferencia de las otras orientaciones sexuales. Otra cosa es hablar de la libido ya que eso no depende ni es exclusivo de la orientación sexual sino de cada individuo. No pasa nada por no tener mucho deseo sexual pero es síntoma de algo, y hay que mirarlo, el que nuestra libido cambie de manera radical de pronto. La anorexia sexual, como cualquier enfermedad, causa sufrimiento a quien la padece, la asexualidad en sí misma no.
Un saludo.