Al fin un artículo que dice las cosas como son. Esta es la información que debería llegar a la sociedad respecto a nosotros, concisa y precisa, sin morbo ni otro fin que no sea el meramente informativo.
Aquí os lo dejo!!!
Las personas asexuales pueden ser muy diferentes entre sí en cuanto a su forma de vivir el sexo y en las relaciones de pareja algunos sienten excitación sexual con deseo de masturbarse solos, pero no sienten interés ni excitación con otras personas.
Vivimos en una sociedad que concede al sexo una enorme importancia y donde se supone que a todo el mundo le gusta practicarlo. Pero lo cierto es que existen muchas personas perfectamente normales que no sienten atracción sexual hacia otras personas.
De hecho, la asexualidad se define precisamente de ese modo, falta de atracción sexual hacia otras personas, tanto del sexo opuesto como del propio, así como falta de interés por mantener relaciones sexuales con otros.
Eso no es vivido como un problema, sino como una forma de ser tan normal como otra cualquiera. Es decir, la asexualidad no es un trastorno sexual, sino que forma parte de las preferencias y gustos de una persona. No obstante, puede crear problemas cuando una persona no acepta su asexualidad y trata de convertirse en una persona sexual por exigencias de su pareja o mantiene relaciones porque considera que solo así conseguirá tener pareja o amor.
Más bien consideran que el sexo y la consecución del orgasmo es un acto privado y no sienten interés en practicarlo con otras personas. La frecuencia de la masturbación puede ser similar o inferior a la de las personas no asexuales. Otros no sienten ningún interés por masturbarse ni ningún tipo de excitación sexual.
Existen individuos que tienen excitación mediante el uso de la fantasía (por ejemplo, con fantasías sexuales o mediante la utilización de pornografía), pero no sienten deseo ni interés por llevar a la práctica dichas fantasías con otras personas. Eso es similar a la persona que sin ser asexual, puede tener fantasías que le excitan mientras son solo eso, pero que no desearía llevar a la práctica porque en circunstancias reales no le resultaría excitante.
Otros, en cambio no sienten ninguna excitación mediante el uso de este método. Existe un grupo que siente atracción romántica hacia otras personas y pueden, por ejemplo, desear abrazar, o acariciar a esa persona y pueden enamorarse, aunque en dicho enamoramiento no existirá ningún componente sexual, tan sólo, y no en todos los casos, el deseo de abrazar, acariciar y estar físicamente cerca de la persona amada. Otros, no llegan a enamorarse, sino tan sólo a sentir lo que podríamos llamar una amistad especial con alguien y no tienen interés en mantener relaciones de pareja.
Hay que tener en cuenta que no se considera que una persona sea asexual cuando su falta de deseo se debe a alguna enfermedad física o mental, como puede ser una depresión, que puede dar lugar a un desinterés en el sexo. La persona asexual, en cambio, ha sido así toda su vida. Tampoco se considera asexual la persona que experimenta, en un momento de su vida, falta de deseo debido a ciertos problemas, como pueden ser los de pareja.
Dado que existe una enorme presión por parte de la sociedad para que todo el mundo sea sexual y no suele reconocerse la existencia de la asexualidad, algunas personas pueden pensar que hay algo malo en ellas o que tienen algún trastorno, bloqueo o trauma.
Por este motivo, cuando un asexual llega a ser consciente de que la asexualidad existe y de que tiene derecho a no desear tener relaciones sexuales, puede sentirse repentinamente liberado, sobre todo al saber que existen muchos como él, tanto hombres como mujeres. Las asexuales pueden definirse como heterosexuales, homosexuales o bisexuales, según hacia qué sexo se oriente.
http://www.cronicadelquindio.com/noticia-completa-titulo-no_todas_las_personas_disfrutan_ni_les_gusta_el_sexo-seccion-general-nota-28942.htm
El propósito de este blog es dar a conocer los aspectos más relevantes de la asexualidad y todo lo relativo a su espectro. También podrás acceder a mi servicio de coaching especializado en sexualidad para resolver tus dudas y alcanzar tu propia aceptación y bienestar.
domingo, 1 de mayo de 2011
¿Asexualidad en el siglo XXI?

Así como muchos hombres y mujeres se definen en su plano más íntimo como heterosexuales, homosexuales, bisexuales… actualmente se estima que un cinco por ciento de la población mundial se autoproclama como asexuados: personas que sencillamente no tienen ningún interés por el sexo.
Aunque muchos de los especialistas y estudiosos del tema aseguran que no se trata de una «anormalidad» del funcionamiento psíquico o biológico en la sexualidad, los estudios apenas han comenzado a desarrollarse en este campo y aún no se ha podido comprobar su verdadero origen.
Lo cierto es que es un fenómeno creciente, que comenzó en 2001 en los Estados Unidos y que se ha extendido a otras naciones como Italia, China, Japón, Canadá y España, especialmente a través de la gran red, por medio de los foros y comunidades virtuales.
Entre ellas es muy reconocida la Asexual Visibility and Education Network (AVEN), una plataforma para educar y hacer visible el movimiento asexual, con la esperanza de que se reconozca la asexualidad como una orientación tan válida como la heterosexualidad o la homosexualidad.
Quienes se identifican con esta «motivación» señalan entre sus experiencias que, sencillamente, nunca han sentido atracción sexual, ni piensan en una persona atractiva o sensual, o en la necesidad de estar en pareja.
Ello no significa que sean apáticos o no tengan amigos, pues no tienen complejos o problemas para entablar relaciones sociales. Se trata de una manera de vivir sin intimidades, ni deseos, o pasiones carnales.
Aunque no pocos psicólogos consideran que en muchas ocasiones se achaca la asexualidad a traumas que se hayan podido sufrir en la infancia o malas experiencias, lejos de sentirse traumatizados, estas personas se declaran altamente satisfechas con sus vidas.
Desde el punto de la sexología, la asexualidad se considera como una forma de abstinencia, pues se dice que desde nuestro nacimiento somos seres sexuados, y sentimos en mayor o menor medida deseo sexual.
Sin embargo, para quienes se proclaman asexuales, su forma de vida no es una decisión que implica limitarse o negarse a los placeres carnales, pues en realidad ellos no sienten esas ansias, y se sienten muy satisfechos así.
NO ABSTINENTES
Casi todos los hombres y las mujeres se abstienen de tener relaciones sexuales en alguna etapa de su vida, como una manera de lidiar con la sexualidad, asumida como una decisión de cuerpo, mente, y espíritu.
Esto ocurre generalmente en el período de la adolescencia y la pubertad, cuando el organismo comienza a sentir los primeros deseos sexuales, y el cuerpo empieza a madurar, pero aun no está preparado ni biológica ni emocionalmente para enfrentar las relaciones más íntimas.
Una vez transcurrido este tiempo, para la gran mayoría de los seres humanos es muy difícil practicar la abstinencia, y si se decide por ella se debe tener muy clara la manera en que se espera lidiar con la vida sexual, tanto en las mujeres como en los hombres, desde las razones y concepciones de cada quien.
En el caso de las parejas, la abstinencia funciona cuando ambos miembros están de acuerdo. Se debe tener en cuenta que una decisión tan importante no puede ser tomada a la ligera, y por tanto la pareja debe estar de acuerdo, antes de que esta actitud afecte la normal armonía de la misma.
Para quienes optan por ella como un método anticonceptivo deben es válido advertir que este mecanismo tiende a ser menos eficaz pues requiere de una fuerte motivación, control de sí mismo y compromiso.
Muchos hombres piensan que mantener abstinencia sexual durante más tiempo es mejor, porque así acumulan más espermatozoides. Sin embargo, eso no es así, porque la producción de espermatozoides depende de la genética de cada individuo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tiempo óptimo de abstinencia para optimizar las posibilidades de tener un hijo está entre 2 y 7 días. La abstinencia más de 7 días no aumenta los espermatozoides, sino que baja su calidad, reduciendo la movilidad y elevando los problemas de radicales libres.
Los expertos coinciden en que este es sin dudas un método ideal para los adolescentes, a partir de una educación sexual, iniciada desde la infancia o al inicio de la pubertad, pues requiere de mucha información.
POLÉMICA SEXUAL
Aunque la asexualidad sea concebida por muchos como una decisión de cada quien, algunos especialistas insisten en que también puede tratarse de problemas en el plano íntimo.
Según describe la literatura especializada el deseo puede desaparecer por motivos personales, ideológicos, religiosos, además de los motivos físicos. Sin embargo, al ser el cerebro el órgano sexual por excelencia, si la persona dice que prefiere abstenerse, esta determinación puede dar lugar a no sentir deseo.
O sea, la asexualidad no es una decisión como el celibato, sino una inapetencia al sexo registrada de toda la vida, por tanto quienes la practiquen pueden vivir tranquilamente y de manera sana sin tener coitos.
Esta falta de unificación de criterios en los estudios convierte a la gente que se define como asexuada en todo un misterio científico, aunque la balanza se inclina cada día a reconocerla como una opción más.
Como toda conducta en la vida íntima de la persona, mientras no perjudique a nadie más, nada es obligatorio, y tener o no actividad sexual tampoco es la excepción. Elegir cómo y quien se desea ser en el plano sexual, desde los gustos, concepciones e ideales de cada quien es un derecho pleno, como parte de la búsqueda misma de la felicidad.
http://www.cubahora.cu/index.php?tpl=principal/ver-noticias/ver-not_ptda.tpl.html&newsid_obj_id=1040418
martes, 19 de abril de 2011
Inmaculada madurez

En una sociedad en la que la edad media para tener la primera relación sexual ronda los 17 años, llegar virgen a los 35, 40 e, incluso, a los 50 años o más suele generar un sentimiento de angustia e inseguridad que, en ocasiones, sólo se puede superar con la ayuda de un especialista. Lejos de calificar a estas personas como "bichos raros", sexólogos gallegos sostienen que este tipo de situaciones "son más comunes de lo que la gente cree", aseguran que hay quienes incluso se inventan experiencias sexuales "por vergüenza" e invitan a "no obsesionarse" con el tema. "Mantener la calma es fundamental para superar el bloqueo", señalan
MARÍA DE LA HUERTA | A CORUÑA "Soy bastante cortado con respecto al sexo. Cuando quiero ligar con una chica, me pongo nervioso y no sé qué decir. En casa veo películas pornográficas y me meto en páginas de internet, pero cuando tengo delante a una mujer lo estropeo todo porque me da la impresión de que la estoy agobiando. Me gustaría disfrutar del sexo como cualquier persona, pero para mí es un mundo al que no sé cómo llegar. A mis 38 años, continúo siendo virgen" ; "Realmente siento vergüenza de decir que tengo 39 años y soy virgen. Es raro, porque me llevo muy bien con los hombres, pero como amigos. No me considero desagradable, soy una mujer normal, pero nunca se dio la situación" ; "Tengo 43 años y aún no he podido hacer el amor, y recurrir a prostitutas me parece un poco triste. A mí me gustaría que mi primera vez fuese por amor. Sí, lo sé, soy un romántico...."; "En 42 años he tenido cuatro novias, pero me duraron tan poco que no llegamos a consumar por diferentes motivos. Para empezar tengo problemas con mi pene, ya que es muy pequeño, apenas mide seis centímetros en erección. En todo este tiempo sólo he podido practicar sexo oral, y la verdad es que ya no puedo más...".
Estos cuatro testimonios, extraídos de un foro de internet, reflejan el sentimiento de angustia y la inseguridad que pueden llegar a generar el hecho de no haber mantenido nunca relaciones sexuales. Y es que, en una sociedad donde la media de edad para iniciarse en el sexo ronda los 17 años, llegar virgen a los 35, 40 e, incluso, a los 50 años o más puede derivar en toda una obsesión. Lejos de calificar a estas personas como "bichos raros", sexólogos gallegos sostienen que esa situación es "más común de lo que la gente cree" y aseguran que hay quienes incluso se inventan experiencias sexuales "ante la vergüenza que les provoca el reconocer que aún no se han estrenado".
"Un hombre o una mujer de cierta edad que nunca ha mantenido relaciones sexuales plenas acude a la consulta de un especialista cuando esa circunstancia le genera un malestar o un problema de tipo social" subraya la sexóloga Olga Hodgson, del gabinete coruñés Hodgson & Burque, quien puntualiza que "hay personas asexuales que no tienen sexo y tampoco quieren". Esta experta asegura que, para ayudar a los pacientes que sí desean disfrutar de una vida sexual plena pero que aún no se han atrevido a dar el primer paso "hay que indagar en las causas que están detrás de esa situación". "Detrás de la imposibilidad para practicar sexo puede haber un problema fisiológico, como vaginismo en la mujer o dolor durante la penetración en el hombre (porque, por ejemplo, no haya sido operado de fimosis), en cuyo caso habría que derivar al paciente al ginecólogo o al urólogo; psicológico, como miedo a un embarazo, fobias al pene o a la vagina, temor a no estar a la altura o, simplemente, timidez; o por creencias religiosas, entre otras muchas razones", indica Hodgson.
Cuando las causas que dificultan la primera relación sexual son de tipo psicológico, la sexóloga recomienda someterse a una terapia a través de la cual se podrán "identificar y combatir" los miedos de los pacientes. "Las personas de 30, 40 o 50 años que se encuentren en esa situación han de saber que, con ayuda profesional y aprendiendo unas técnicas de relajación, pueden superar ese bloqueo y llegar a disfrutar de una vida sexual completamente plena", señala, y añade. "Ante todo, tienen que sincerarse. A veces les da apuro reconocer que todavía son vírgenes por el qué dirán, y acuden a la consulta del especialista con cualquier tipo de excusa, pero indagando un poco es fácil detectar cuál es la raíz del problema", destaca.
Olga Hodgson afirma, además, que el hecho de tener una pareja no garantiza la actividad sexual. "Hay personas que no se han estrenado porque nunca han tenido una relación estable, pero también se han visto casos de mujeres que, pese a llevar toda la vida casadas, nunca han tenido relaciones coitales", explica esta especialista, quien señala que la dificultad para practicar sexo suele provocar más problemas a las personas con pareja. "Es una circunstancia que, a la mayoría, le genera mucha inseguridad. Piensan: 'Si yo no le doy a mi marido lo que quiere, se va a ir con otra'. Y a los hombres les sucede exactamente lo mismo", remarca.
Sea cual fuere la situación personal de los pacientes, esta experta apuesta siempre, en estos casos, por la terapia individualizada. "Aunque el paciente tenga pareja es mejor trabajar por separado y, cuando empiecen a verse los progresos, si fuese necesario, iniciar una terapia conjunta", apunta Olga Hogdson, y continúa: "El tratamiento se suele prolongar durante dos o tres meses, pero cuando no se tiene una relación estable puede durar algo más", concluye esta sexóloga.
http://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2011/04/16/inmaculada-madurez/487377.html
domingo, 10 de abril de 2011
Los que saben nos apoyan
Tras arrasar con su anterior "best seller" sobre sexualidad, Sylvia de Béjar, la periodísta y escritora publica el libro "Deseo". En este nuevo libro la autora nos habla de forma coloquial sobre los "problemas" que suelen surgir entre las parejas en lo que al sexo se refiere, pero también incluye a los asexuales y sospecho que será interesante conocer sus comentarios al respecto.
Aquí os dejo el apunte por si os interesa. Personalmente, me agrada que se nos vaya mencionando y teniendo en cuenta cada vez más.
-"Vivimos en una sociedad en la que no se entiende que quizá no a todo el mundo le interesa el sexo...
Hay estudiosos que dicen que deberíamos saber que hay heterosexuales, homosexuales, bisexuales y asexuales. ¡El problema viene cuando el asexual vive con alguien que no lo es! "
http://www.abc.es/20110404/sociedad/abci-sylvia-bejar-esperamos-sexo-201104040747.html
jueves, 24 de marzo de 2011
¿Siempre pensando en lo mismo?

El pequeño nieto estaba pasando unos días con su abuelo. Llevaba un rato jugando afuera con otros niños cuando entró en la casa y le preguntó:
- ¡¡¡Abuelo!!!, ¿cómo se llama cuando dos personas duermen en el mismo cuarto y una de ellas está encima de la otra?
El abuelo se quedó un poco sorprendido, pero decidió decirle la verdad.
- A eso se le llama tener relaciones sexuales, cariño...
El pequeño dijo:
- "Ah...!" y salió.
Al otro día llegó del colegio y le dijo muy enojado:
- Abuelo, ¡no se llaman relaciones sexuales, se llaman LITERAS !..... ¡y la maestra quiere hablar contigo!
miércoles, 23 de marzo de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
Rompecabezas
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